Diario de una inestable
Prefiero hablar, pero me obligo a escribir.
sábado, 29 de agosto de 2020
domingo, 2 de octubre de 2016
¿Que por qué las FARC-EP no van a pagar ni un día de cárcel?
Para los del SÍ es un sapo que se tragarán con tal de que se materialice la eufémica paz que preconiza Santos, para los del NO, es un hecho inconcebible. Lo cierto es que eso es lo que menos me indigna del proceso de paz, pues después de documentarme muchísimo sobre los fines sancionatorios dentro de la justicia transicional, he podido concluir que no tiene sentido repudiar una amnistía para los integrantes de grupos subversivos que quieran desmovilizarce. ¿Porqué? Hay muchas razones.
1. Desde 1820 hasta el presente, el estado Colombiano ha promovido más de 63 indultos y 25 amnistías, ya sea por Actos legislativos, leyes o decretos, todos éstos han tenido la misma finalidad, acabar con la guerra que ha presenciado Colombia desde antes del grito de la independencia. Ej: Ley 77 de 1989 y decreto 206 de 1990, que permitió la desmovilización del movimiento guerrillero 19 de abril (M-19).
2. Las amnistía, indultos o leyes de punto final NO han sido exclusivas en Colombia, en latinoamerica fueron impulsadas por diversos países que han querido implementar mecanismos de justicia transicional, dichos países se concentraron en la consecución de metas más importantes como una efectiva reinserción de los desmovilizados, una reparación integral a las víctimas o la búsqueda de la verdad.
3. Ningún proceso de paz en el mundo ha concluído con una materialización efectiva de la justicia. Claro, de todos hay algo bueno que rescatar, como los tribunales ad hoc, de Tokio, Ex yugoslavia y Ruanda que permitieron validar una efectiva intervención de la comunidad internacional en países que así lo requerían; las Comisiones de la Verdad de Chile, Perú, Argentina o El Salvador, que ayudaron a esclarecer los sucesos turbios que se generaron a partir de dictaduras o conflictos internos y que proporcionaron a las víctimas la mejor de las reparaciones, un porqué del conflicto y las garantías de no repetición.
4. La amnistía para los delitos CONEXOS AL DELITO POLÍTICO, no es algo que se esté inventando Santos o las FARC-EP, es una creación doctrinaria y legal de gran relevancia internacional, y que se implementa en Colombia desde la ley 35 de 1982. Todos los guerrilleros pueden ser procesados por delitos políticos como Rebelión, Sedición, Asonada entre otros, pero es claro que un guerrillero no solo ha cometidos delitos políticos, sino una serie de delitos comunes y ordinarios que se delimitan en el Artículo 15 del proyecto de la Ley de amnistía, indulto y tratamientos penales especiales, que se encuentra en el anexo 1 del acuerdo final, sorprendentemente, dicha ley está debidamente ajustada a los establecido por el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.
En conclusión, si usted va a votar por el SI, sáquese de la cabeza la idea de que la paz sucederá después de que ganen hoy, tampoco crea el discurso motivador que está vendiendo Santos a la comunidad internacional, que aunque yo personalmente lo odie, sé que es necesario para que alguien y no sólo nosotros financiemos el post conflicto, bájele a la expectativa y sea más realista al entender que como todos los otros "postconflictos" que ha tenido Colombia, tendrá sus falencias, entienda que se acabó la guerra con las FARC, pero nos quedan muchas guerras más por las que combatir, como la corrupción y un satisfactorio equilibrio de poderes, la efectiva reforma rural integral o la reparación integral de las víctimas. Esto apenas empieza. Si usted va a votar por el NO hágalo libre de resentimientos, siendo objetivo y luego de haberse documentado -por documentos válidos- lo suficiente sobre el tema. La mejor forma de agradecerle al gobierno, por la primera oportunidad que nos está dando de opinar sobre un acuerdo de paz es saliendo a votar, tenemos que reducir esa abstención del 53%.
Algunas Fuentes:
http://www.banrepcultural.org/node/32817
http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/sociologia/papeles/papeles7.htm
https://www.ictj.org/es/publication/colombia-delito-politico-amnistia-indulto
miércoles, 14 de septiembre de 2016
Y principalmente cero empáticas.
Los seres humanos erramos demasiado, somos personas egoístas y principalmente cero empáticas, siempre estamos buscando desesperadamente encontrar esa compañía que nos haga felices y hay un pavor alrededor de la idea de quedarnos solos.
Muchas veces, cuando iniciamos
una relación sentimental nos aferramos precipitadamente a la idea de que esa
persona, que probablemente ni siquiera conocemos de fondo, puede ser el amor de
nuestras vidas, y no lo niego, imaginar eso cautiva a cualquiera; pero el
problema no es imaginarlo, el dilema está en aferrarnos a la idea de que así es
y después el tiempo nos demuestre lo contrario. Cuando eso sucede, las cosas se
tornan muy complejas, principalmente porque de cierta forma y sin darnos cuenta
hemos adquirido un compromiso que en muchas ocasiones nos da temor finiquitar, quizás
por no hacerle daño a la otra persona, pues evidentemente está más motivada, o
probablemente se tenga la idea irrevocable de que esa persona cambiará eso que
no nos gusta. Ese un gravísimo error que todos alguna vez hemos cometido, creer
que alguien puede cambiar eso que tú concibes como un problema, cuando
probablemente para la otra persona ni siquiera lo vea de esa forma.
Es ahí, en donde aparecen
el sin número de personas inestables y egoístas, es ahí en donde empezamos a
ver la típica chica o chico que viven amargados pues le exigen a su pareja una
exclusividad sexual que ésta jamás le proporcionará, de la mano encontramos a
la chica o el chico frustrados de estar al lado de una persona que por más que
se lo explique, jamás entenderá que compartir experiencias sexuales con
personas adversas, no quiere decir que no la ame y esté dispuesto a compartir
la vida con ésta. De igual forma, muchas veces vemos al típico chico o chica
inseguro de sí mismo, que traspasa radicalmente la barrera del respeto y cela
impulsivamente a su pareja; del otro lado podemos encontrar dos eventualidades,
la pareja sumisa que le permite estas conductas a su compañero, lo cual
desemboca en una despersonificación absoluta por parte de la persona; o peleas monumentales
ocasionadas por incumplimientos a promesas de dejar los celos a un lado y crear
una confianza que fortifique la relación. En esta instancia del noviazgo, ya la
idea de compartir el día a día con esa persona se vuelve tediosa, pues siempre
se buscará que esa persona sea como uno quiere que sea, seguido de reproches
interminables y decepciones constantes, ahora imaginen lo complicado que se tornan
las cosas cuando hay un compromiso realmente grande de por medio, como hijos,
patrimonio o grandes rangos de tiempo.
Erramos porque somos
irrespetuosos al creer que tenemos la potestad de cambiar a los demás, o de
reprocharle diariamente lo que para nosotros son defectos, erramos porque vemos
ese ideal de “llegar hasta viejos” en la persona equivocada, pero no queremos
aceptarlo, nos cuenta mucho aceptarlo, erramos porque odiamos la soledad, pero
sólo ella nos ayudará a conocernos, a conocer nuestras virtudes y aceptar
nuestros defectos, erramos al no liberar a esa persona llena de errores que
está a nuestro lado, errores que para otros podrían ser virtudes.
Usted podría ser la
persona egoísta, o el chico despersonificado, o el celoso compulsivo, o la
novia loca, o el engañado, el reprimido o el reprochado, podría también ser esa
persona que acaba de salir de una relación, a usted puedo decirle que disfrute
del silencio, de la soledad de la vida, disfrute de usted, de lo maravilloso
que es, no le de miedo vociferar sus defectos, viva con ellos y no permita que
cualquier desconocido le diga que usted tiene que ser de otra forma.
viernes, 20 de noviembre de 2015
Aunque parezca un cuento de terror...
Sí queridos lectores, aunque parezca un cuento de terror la Rabia no es un sentimiento.
La clave de los sentimientos es que deben girar todos de forma equilibrada y sinérgica al rededor de la mente, algo así como el sistema solar. Pero cuando uno de esos sentimientos se sale de su órbita, debido a un agujero negro denominado rabia y que en términos jurídicos lo denominaría una nulidad absoluta en el proceso procesal, esa nulidad absorbe todo, llamamiento en garantía, sentencia, indemnización, todo lo absorbe, La rabia es un chupa sentimientos, un vicio, una trasgresión, un error, un dolo, un homicida en potencia, una falla científica y espacial, una incomprensión de la ciencia. En fin, una maldita que jode y hace que los ya muy mal trechos buenos sentimientos de los seres humanos desaparezcan; por eso recomiendo que pongan una escoba detrás de su puerta, para que la muy hija de la Madre Laura no entre a su morada , ni a su vida, ni mucho menos en su Caja de Pandora (o que entre pero se quede muy poquito).
https://www.youtube.com/watch?v=ZvazuyF6eXw
viernes, 10 de julio de 2015
Nunca invisibles.
Hoy en la mañana; en un
juzgado mientras radicaba unos documentos, llegó un señor de más o menos unos 80
años, llevaba un morral y un bastón muy improvisado que le permitía caminar
mejor, su aspecto era lamentable, sucio, maltrecho, abandonado y no más tuve
que observar los documentos que llevaba para darme cuenta que era una de las 7
millones de víctimas de ésta guerra irrisoria. Al momento de llegar, la persona
encargada de atender al público inmediatamente lanzó una mirada de rechazo,
como diciendo para sí mismo: “otra vez este tipo viene a molestar” el señor no
era tonto y se dio cuenta de ello; así que él tampoco tuvo la mejor disposición.
Después de una interacción entre el funcionario y el hombre, en donde de mala
gana y con preguntas poco comprensibles y muy técnicas, como si el anciano supiera
las cosas básicas del Derecho, pude concluir que él debía radicar un incidente
de desacato para que la Unidad de Víctimas le fijara una fecha exacta para
recibir una indemnización.
Cuando menos me di
cuenta el hombre dejó su bastón improvisado en el piso y acurrucado allí, abrió
su morral, sacó una carpeta llena de papeles; entre ellos derechos de petición,
respuestas quizás a esos derechos de petición, recortes de periódico, fotos,
entre otros; todos acumulados y sin ningún tipo de orden… desde ese momento no
dejé de observarlo y mil cosas se me pasaban por la cabeza; ¿Qué está buscando?
¡Tengo que ayudarlo! ¿Y si le ayudo y se moleta? ¿Y si mejor me voy porque
estoy a punto de llorar? No me pueden ver llorar ¿Por qué este señor está acá? No
debería estar acá, ¿Por qué nadie hace nada? ¿Por qué la vida ha sido tan
injusta con él? ¿Por qué los autores mediatos de las desgracias este hombre
también pretenden ser víctimas? ¿Algún
funcionario del juzgado pensará ayudarlo? ¿Acaso los funcionarios públicos no
deberían hacerlo? ¿Acaso ellos no están para eso, para ayudarnos? Empecé a
sentirme muy frustrada porque no sabía qué hacer ni cómo contribuir. Después de
mucho buscar, el señor sacó una hoja de papel blanca, ahí me di cuenta que iba
a redactar el incidente de desacato, sí era muy obvio, pero como dije
anteriormente, mil cosas se me pasaban por la cabeza (aún ahora escribiendo
esto, mil cosas se me pasan por la cabeza), luego de encontrar la hoja blanca,
me pidió mi lapicero prestado, yo se lo di como quien intenta salvarle la vida
a alguien, me acerque e intenté ayudarle a redactar el documento, pero ahí
irrumpió de nuevo el funcionario y en un tono casi de regaño le dio un lapicero
para que el hombre me devolviera el mío, lo tomé y salí del despacho.
Voy a intentar
encontrar durante lo que queda de este escrito, la forma de expresar lo que
sentí apenas cerré la puerta, fueron muchos sentimientos, éstos siempre
acompañados de su respectivo cuestionamiento; inicialmente fue de esas tristezas
que físicamente duelen: no entendía por qué yo teniendo una vida tan plena, tan
completa para mis gustos, ese pobre anciano no la tenía, acaso ¿qué fue lo que
hizo en el pasado para que el karma lo castigara de esa forma? Entonces empecé
a odiar mi felicidad, pues no era justo que yo fuera tan feliz y él triste, que
yo viviera en una casa bonita y él ni siquiera tuviera un hogar; quizás era
desplazado, no era justo que yo no fuera víctima y él sí, no era justo que yo
no hubiese tenido que pasar nunca por la desgracia de que un infame asesino con
el pretexto asqueroso de la “revolución”, matara a un integrante de mi familia,
lo desapareciera, lo reclutara, lo violara o que simplemente sin una razón me
despojara de mi casa, obligándome a irme sin nada a empezar de nuevo mi vida,
esto sin saber cuál era la historia de ese hombre, una de las 7’438.023
millones de historias igual de horrendas que hay por contar en Colombia.
Luego del odio y la
tristeza, llegó la decepción y la impotencia ¡¿CÓMO PUDE SER TAN HORRIBLE
PERSONA DE SALIR DEL DESPACHO?! ¿Por qué no me quedé ayudando al señor? Él necesitaba
que yo le ayudara a redactar el incidente de desacato, yo sabía cómo hacerlo,
él quizás no… quizás no había comido, podría haberle comprado algo y ahí me
sentí aún más fatal, no hice nada por él. Me sentí como los funcionarios del
juzgado, me sentí como la gran mayoría de habitantes de mi país, me sentí como
los principales contribuyentes de que en Colombia se vulneren todos los días
los Derechos Humanos, porque recuerden, acá no se reprocha sólo por la acción, sino
también por la omisión y debería reprocharse la omisión de ayudar en una
desgracia, al fin y al cabo estamos en un Estado Social de Derecho.
Ahora luego de sentirme
tranquila porque me desahogué, me doy cuenta de algo muy importante: quizás en
esos momentos fui una persona horrible y no hice nada, pero en ningún instante ese
hombre fue invisible para mí, sentí su tristeza, su rechazo, me indigné y odié
a cada una de las personas que le hicieron daño, incluyendo a los del juzgado… En
Colombia las personas menos favorecidas son invisibles y se los demostraré de
la siguiente forma: Hoy en el juzgado éramos siete los que estábamos en el
recinto, seis de ellos miraron al anciano con desprecio o concentrados en su
trabajo ni se dieron cuenta de su presencia; yo, a pesar de que estaba
radicando documentos de mi trabajo, no dejé verlo y sentirme en sus zapatos,
ninguno de nosotros le ayudó de verdad… No ignoremos lo que pasa a nuestro alrededor,
la sociedad cada día nos hace más egoístas y no podemos ser egoístas con personas
que nunca han tenido una oportunidad, ahora me siento feliz porque sé que NO
soy uno de los 47 millones de robles que hay en Colombia, sino que soy una persona
que se conmueve y que se compromete a que ahora en adelante no le va a temblar
la mano para extenderla y ayudar. Me siento orgullosa de que muy pronto
terminaré mi carrera profesional y que no lo veo como una opción de llenar mis
cuentas de dinero porque el “Administrativo es lo que está dando” sino como una
forma de ser cada día más cualificada para ayudar a los demás, Amo los Derechos
Humanos y hoy hice el segundo pacto conmigo misma: Nunca las personas
desdichadas serán invisibles para mí.
viernes, 27 de marzo de 2015
Los valientes de la guerra que no necesitamos.
Existe la dicotomía que identifica a la valentía como un elemento fundamental de la guerra, imaginamos a los combatientes dentro de un suceso beligerante como personas con un valor indiscutible; actitudes temerarias, radicales, astutas e inquebrantables; guerreros que no le temen a dar una orden que podría tener repercusiones en una fracción considerable de la población, personajes internacionales y nacionales como Hitler, Franklin Roosevelt, Francisco Franco, Napoleon Bonaparte, Simón Bolívar, Antonio Ricaurte y hasta el mismo Rambo, ejemplifican estos patrones con las características anteriormente señaladas.
Empero, después de nacer y crecer en un país con un conflicto armado constante, que no tiene nada que envidiarle a otros países que han corrido con la misma desdicha, he podido concluir que estamos todos equivocados y que la valentía es un pilar fundamental para la paz.
La paz requiere de la valentía suficiente para reconocer cada uno de nuestros errores, de entender y hacer entender que en la mayoría de los casos, esos errores son irremediables; la paz requiere del valor necesario para agachar la cabeza, reconocer la derrota y aceptar cada una de nuestras culpas, y de la misma forma intentar por todas las formas, resarcir cada uno de los daños que hicimos. La paz es tener la fuerza suficiente -e incompresible para muchos colombianos- de perdonar a nuestros victimarios, de perdonar a esa persona que acabó con nuestra razón para vivir, con nuestra familia, con nuestro hogar, que nos agredió sin una justa causa, sin una explicación o que simplemente hizo de nuestra vida, la muerte.
Solo las personas lo suficientemente valientes alcanzan la paz, esa paz que hoy todos los colombianos añoramos pero que nos da miedo aceptar, quizás porque simple y llanamente no tenemos el valor de perdonar o porque no conocemos otra forma de vivir, ya que llevamos más de cincuenta años en una guerra acostumbrada.
Mi mayor anhelo, es que todos los Colombianos tengamos la valentía de dejar atrás todos nuestros miedos, y empecemos a ver la paz no como un utópico imposible, sino como una obligación necesaria.
lunes, 26 de enero de 2015
Siendo Miss Universo.
Hace mucho tiempo que no movía las cosas por estos lados, pero es que siempre quiero escribir en los momentos menos probables de mi ocupada vida asalariada.
Ahora que estaba viendo un vídeo por Youtube, de las preguntas de las 5 semifinalistas de Miss Universo, se me ocurrió que antes de escuchar cada respuesta debía detener el vídeo y responder a mi juicio, cada una de las preguntas.
Éste fue el resultado:
ESTADOS UNIDOS:
Si tuvieras treinta segundos para dar un mensaje a los terroristas, ¿Que les dirías?
-Sería casi imposible que en treinta segundos pudiera hacer algo como eso, me tomaría un poco más de tiempo. A los largo de la historia, las religiones han sido los principales detonantes de las peores masacres vividas por el hombre y todo por no tener algo indispensable; la tolerancia, yo en estos momentos quisiera que esas personas miraran atrás y recordaran todo lo que tuvieron que sufrir sus líderes, como Jesus o Mahoma para ser lo que son hoy, pertenecer a una religión no es fácil, pero morir por ella, en pleno siglo veintiuno, es algo irrisorio y totalmente innecesario.
Antes, podían matarte si no estabas de acuerdo con la religión de un loco enfermo como Hitler, hoy lo máximo que pueden hacerte, es burlase de lo que crees por un periódico o revista, un papel, algo material que no tiene un significado. Tu Dios está en tu corazón, de ahí nada podrá sacarlo y sé que a él no le gusta lo que estás haciendo.
HOLANDA
¿Cuál es el cambio más grande que quisieras ver para las mujeres jóvenes de la siguiente generación?.
-Algo que de verdad me impresiona de las estadísticas mundiales, es la taza de adolescentes embarazadas, considero que es urgentemente indispensable, que los gobiernos implementen políticas más eficientes de educación sexual para las niñas, pues nosotras mismas estamos desestimando el inmenso poder que tenemos para hacer otras cosas como mujeres. Debemos hacer que las niñas de las nuevas generaciones dejen a un lado ese pensamiento de que vinieron al mundo solamente a ser esposas y mamás, debemos inculcarles que antes de eso deben ser mujeres, profesionales, luchadoras e independientes.
UCRANIA
Si pudieras remover la competencia de traje de baño del concurso ¿Lo harías? ¿Porqué si o porqué no?
-Definitivamente no, la esencia de éste concurso es admirar la belleza de las candidatas, es algo fundamental para ello y la mejor forma de lograr esto, es mostrando el cuerpo, para que de esta forma el jurado pueda valorarlo, si se quitara la competencia de traje de baño, sería un obstáculo para dicha valoración, cuando las candidatas desfilan en traje de baño, podemos ver su cuerpo libre, tal cual es.
JAMAICA
Una de cada tres mujeres experimenta la violencia en su vida, ¿qué podemos hacer para reducir ese número?
-Siempre he dicho que las personas tienden a precipitarse y agotan muy mal las etapas de su vida, y las mujeres no son la excepción, ser mujer requiere de un empoderamiento más del genero, pues para nadie es un secreto que hemos sido desestimadas durante nuestra permanencia en el mundo. Antes de querer ser esposas, madres de familia y adquirir ese tipo de responsabilidad, debemos ser simplemente mujeres, estudiar, aprender y llenarnos de sabiduría, pues esto nos permitirá saber elegir a quién amar y quién debe amarnos, tenemos que convencernos de la infinidad de cosas que podemos hacer, pero siempre de la forma correcta.
COLOMBIA
¿Qué pueden aprender las mujeres de los hombres?
-Considero que nada y si invertimos la pregunta, de la misma forma; nada. Somos géneros casi semejantes, sufrimos y vivimos casi de la misma forma, creo que no se trata de quién debe aprender de quién, pues no hay una diferencia abismal entre cada patrón. Quizás podríamos aprender y tomas ejemplo de los grandes personajes de la historia, independientemente del genero que los identifique.
COLOMBIA
¿Qué pueden aprender las mujeres de los hombres?
-Considero que nada y si invertimos la pregunta, de la misma forma; nada. Somos géneros casi semejantes, sufrimos y vivimos casi de la misma forma, creo que no se trata de quién debe aprender de quién, pues no hay una diferencia abismal entre cada patrón. Quizás podríamos aprender y tomas ejemplo de los grandes personajes de la historia, independientemente del genero que los identifique.
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